Preguntas Frecuentes sobre la Sensibilidad Química Múltiple

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¿Cómo curar la sensibilidad química múltiple? Una vez que el diagnóstico está hecho, surge la pregunta ¿Cómo curar la sensibilidad química múltiple?

Lo primero que debes saber es que actualmente no existe un tratamiento que cure la sensibilidad química múltiple. No existe ningún fármaco aprobado ni hay un protocolo de tratamiento estandarizado.

Puesto que como hemos indicado con anterioridad, aún se desconoce cómo curar la sensibilidad química múltiple, el objetivo se centra en paliar los síntomas de la enfermedad. Por desgracia una persona con sensibilidad química múltiple puede desarrollar más de 100 síntomas diferentes, ya que afecta a los sistemas de homeostasis del organismo.

Además, es importante destacar que, a pesar de que hay características comunes, cada persona con SQM va a desarrollar distintos síntomas y distintas enfermedades comórbidas.

Por todo ello, el tratamiento es complejo. La forma más adecuada de tratarla es mediante un enfoque multidisciplinar y personalizado.

Tendría que realizarse por un especialista en la enfermedad que valoraría en cada caso individual qué pautas prescribir y que realizaría un seguimiento regular de la persona afectada, estableciendo una alianza terapéutica entre médico y paciente, ya que es una enfermedad con síntomas muy variables y que pueden cambiar con rapidez. Se valorarían las siguientes pautas:

    • Evitar la exposición a los agentes desencadenantes.
    • Fármacos
    • Cambios en la dieta
    • Realización de ejercicio adaptado
    • Intervención psicológica
    • Acudir a una asociación de pacientes
Evitar la exposición a los agentes desencadenantes

La mayoría de los especialistas indican evitar cualquier tipo de exposición a los estímulos que el paciente considera que le provocan síntomas. Para ello es útil el uso de mascarillas y purificadores de aire.

Fármacos

Actualmente no existe ningún fármaco aprobado por la Agencia del medicamento para el tratamiento. A pesar de ello, se utilizan varios fármacos con más o menos éxito para disminuir alguno de los síntomas de la enfermedad. El uso de estos fármacos dependerá de la decisión de cada médico.

Cambios en la dieta

El principal objetivo es mejorar los síntomas digestivos como intestino irritable, permeabilidad intestinal, intolerancias alimentarias (principalmente al gluten) o disbiosis (alteración de la microbiota). Además, algunos suplementos alimentarios que aportan nutrientes y antioxidantes se han demostrado eficaces en la disminución del dolor y la fatiga.

Estos síntomas digestivos deben ser tratados por el médico especialista y el cambio de dieta debe ser realizada por un especialista en nutrición, dietética y SQM para evitar estados de desnutrición.

No existe una dieta específica para todos los casos, ya que cada persona puede tener distinta sintomatología y gravedad.

Algunos de los suplementos que se utilizan para el manejo de ciertos síntomas incluyen: coenzima Q-10, vitamina B1, hierro, calcio y vitamina D.

Realización de ejercicio adaptado

Se consigue mejorar el estado de ánimo, mejorar la calidad del sueño y la fatiga. Pero es importante tener en cuenta que, si la persona afectada está en un momento de crisis o lleva mucho tiempo con la enfermedad sin un tratamiento adecuado, es posible que el estado de incapacidad en el que se encuentre le impida hacer cualquier tipo de ejercicio. El tratamiento multicisplinar tiene en cuenta esta situación y se prescribirá el ejercicio cuando este pueda llevarse a cabo.

Intervención psicológica

Puesto que es una enfermedad crónica y sin un tratamiento curativo, es importante incluir en el tratamiento multidisciplinar el aprendizaje de técnicas de afrontamiento y gestión de la enfermedad.

Además, la implementación de terapias psicológicas de tercera generación como la practica dirigida de mindfulness ayudan a la disminución de los síntomas.

Acudir a una asociación de pacientes

Las asociaciones tenemos un papel importante en el alivio de los síntomas, ya que una información adecuada, actualizada y veraz puede ayudarte a convertir a la persona afectada en un “paciente experto”, que le ayudará a manejar mejor emocional y físicamente la situación por la que está pasando.

Hablar con personas que están viviendo lo mismo que tú puede ayudarte a entender mejor la enfermedad.

Otros tratamientos

Lo descrito anteriormente se engloba dentro de un tratamiento multidisciplinar. A pesar de ser el tratamiento recomendado por los expertos, resulta muy complicado encontrar un lugar donde se realice de forma adecuada.

Es recomendable rechazar determinadas terapias que no han sido sometidas a estudios relevantes y que habitualmente son presentadas mediante técnicas de publicidad engañosa.

¿Cómo se diagnostica la sensibilidad química múltiple?  No existe una prueba diagnóstica específica, por lo que el diagnóstico es clínico y se basa en los síntomas referidos por el paciente y en su historia de exposición a agentes químicos.

¿Cómo se diagnostica la sensibilidad química múltiple?

Muchos médicos aún no están familiarizados con esta enfermedad y, además, por la gran cantidad de síntomas y las diferentes manifestaciones en cada paciente, no hay criterios claros de consenso en cuanto al diagnóstico. En 2011, el Ministerio de Sanidad elaboró unos criterios para saber cómo se diagnostica la sensibilidad química múltiple. Según los criterios de consenso del Ministerio de Sanidad:

1. Para establecer una primera sospecha clínica hay que considerar que:
    • Los síntomas son reproducibles con la exposición química repetida.
    • La condición es crónica.
    • Niveles bajos de exposición ocasionan manifestaciones del síndrome (dichosniveles son más bajos que los usuales o previamente tolerados).
    • Los síntomas mejoran o se resuelven cuando los incitantes son eliminados.
    • Las respuestas se presentan a múltiples sustancias sin relación química.
    • Los síntomas implican múltiples sistemas orgánicos.

Estas consideraciones son muy generales y por sí solas podrían confundirse con otras enfermedades como el asma, problemas alérgicos, neuropsicológicos, los desórdenes digestivos, cardiovasculares y otros, por lo que servirán para establecer una primera sospecha clínica de que el paciente sufre sensibilidad química múltiple.

2. Para poder ser más precisos en el diagnóstico se utilizan diferentes cuestionarios que permiten identificar los agentes desencadenantes de los síntomas, cuantificando su gravedad y las repercusiones sobre las actividades de la vida diaria de esas personas.
    • University of Toronto Health Survey (UTHS)82: destaca por la valoracion de reproducibilidad que los autores hacen del mismo, atendiendo a la presencia de los rasgos descritos por las diferentes definiciones de caso.
    • El IEISI (Idiopathic Environmental Intolerante Symptom Inventory ). Estudio de frecuencia de síntomas en individuos con SQM.
    • El EESI (Environmental Exposure and Sensitivity Inventory) con una versión reducida de más rápida aplicación: el QEESI (Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory). Este cuestionario integra la cuantificación del impacto del proceso en las áreas de severidad de síntomas, intolerancias químicas (inhalatorias), otras intolerancias (por ej. comidas, medicaciones, alcohol), calidad de vida y posible existencia del fenómeno de enmascaramiento, de forma tal que usadas en conjunto, las escalas resultantes proveen una sensibilidad del 92% y una especificidad del 95% en la diferenciación de personas afectadas por SQM respecto a los controles. Algunos autores han establecido sus casos con cuestionarios que emplean grupos de preguntas del QEESI con o sin modificaciones.
    • Existen, finalmente, otro tipo de cuestionarios que evalúan la gravedad de la sensibilidad química ambiental, pero no sintomatología específica, y variables tanto para el estudio de la exposición como de la sintomatología.
3. Para finalizar, y a falta de exámenes complementarios específicos para la SQM, se valorarán las distintas alteraciones orgánicas.

La realización de estas pruebas complementarias es diferente en cada paciente en relación con sus síntomas y son útiles para descartar otras patologías que cursan con síntomas similares a los de la SQM.

¿Qué es la sensibilidad química múltiple? La sensibilidad química múltiple (SQM), también conocida como intolerancia ambiental idiopática, ​es una enfermedad en la que los afectados pierden la tolerancia a sustancias químicas presentes en el medio ambiente y que habitualmente son toleradas por otras personas, como pesticidas, perfumes, suavizantes, productos de limpieza doméstica, ambientadores, algunos alimentos, etc.

No se trata de una alergia, ya que las alergias son una reacción inmunológica mientras que la sensibilidad química múltiple produce una reacción multisistémica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no ha clasificado la SQM con un código en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), pero en 2014, el Ministerio de Sanidad de España la codificó en su versión de la clasificación internacional de enfermedades (CIE-9-MC) dentro del grupo de “alergias no específicas”.

Los datos de prevalencia varían según los autores entre el 0,1 y el 7%, pero probablemente es más alta puesto que es una enfermedad infradiagnosticada.

No se conoce la causa, aunque hay varios estudios que apuntan a diversos factores causantes.

Podrían estar implicados diversos mecanismos de toxicidad y sistemas a nivel molecular, bioquímico, fisiológico y estructural. Es muy probable que el sistema nervioso central, el sistema inmunológico y el sistema endocrino participen en la respuesta toxicológica que se observa en el desarrollo de la sensibilidad química múltiple.

La enfermedad afecta principalmente a mujeres y suele desarrollarse de forma progresiva.

El diagnóstico es clínico, y se basa en la aparición de los síntomas. Los factores desencadenantes de los síntomas son muy variables en cada individuo. No existe una prueba diagnóstica específica, por lo que el diagnóstico es clínico.

La sensibilidad química múltiple puede producir una gran variedad de síntomas, que pueden ser similares a los de otras enfermedades, por lo que suele ser complicado relacionarlos con la sustancia desencadenante. Esto explica la dificultad del diagnóstico, lo que produce gran desasosiego e incertidumbre en los pacientes por la falta de comprensión.

Tampoco hay un tratamiento curativo. Lo ideal es un tratamiento personalizado y multidisciplinar para mejorar la calidad de vida de la persona afectada, basado en evitar la exposición a los agentes desencadenantes y complementar con cambios en la dieta, suplementos nutricionales, aprendizaje de técnicas de afrontamiento de la enfermedad y otros que alivien los síntomas.

¿Qué especialista trata la sensibilidad química múltiple?

Suele hacer el seguimiento el mismo especialista que la ha diagnosticado. Por ser una enfermedad compleja y muy desconocida no suele derivarse al médico de familia.

El desconocimiento que todavía existe sobre la etiología, la falta de protocolos para el tratamiento y la falta de formación actualizada de los médicos generan dudas sobre quién la diagnostica y qué especialista trata la sensibilidad química múltiple.

En general los pacientes deambulan de un especialista a otro y es una enfermedad infradiagnosticada.

Puede ser diagnostica en las unidades de toxicología, neurología o medicina interna. Lo importante no es la especialidad, sino que el médico conozca bien la enfermedad y cómo abordarla.

El tratamiento ideal es un “tratamiento multidisciplinar”,

pero no se ofrece en su totalidad en la sanidad pública por lo que los afectados se ven obligados a recibirlo de forma privada.

Este tratamiento incluye unas pautas farmacológicas y otras no farmacológicas.

En cuanto al tratamiento farmacológico, lo realiza el médico especialista y se basará en paliar algunos de los síntomas de la enfermedad. El médico también dará información y pautas para hacer cambios en la vida diaria para evitar la exposición a los agentes desencadenantes.

El tratamiento no farmacológico incluye psicología, ejercicio físico, nutricionista y aprendizaje de cambios de hábitos de vida.

Es importante que los profesionales que la tratan sean especializados en el manejo de la sensibilidad química múltiple y el paciente tenga buenas referencias de los resultados.

Algunas asociaciones de pacientes, como AFIBROM, ofrecen estas actividades y servicios de carácter asistencial.

¿Qué grados hay en la sensibilidad química múltiple? Actualmente no hay ningún protocolo que contemple grados definidos para la sensibilidad química múltiple. Aunque ateniéndonos a su evolución clínica podemos decir que hay grados de agravamiento en la sensibilidad química múltiple.

Una vez que la enfermedad se presenta, su evolución es diversa en los distintos pacientes. En algunas personas puede mantenerse con síntomas más o menos leves, mientras en otras se va agravando progresivamente llegando a necesitar, en algunos casos más graves, un confinamiento absoluto.

A pesar de esta realidad, no están definidos grados en la sensibilidad química múltiple.

La SQM es una enfermedad crónica y su evolución va a venir determinada por varios factores, como:

    • El tiempo de exposición a los factores que provocan los síntomas. No es lo mismo haber estado expuesto una sola vez, 6 meses o más.
    • La intensidad de la exposición, a mayor intensidad mayor daño, incluso aunque la exposición haya sido una sola vez.
    • El tipo de agente químico. Algunos agentes químicos cusan efectos más graves en el organismo y otros permanecen más tiempo en él.
    • El tiempo que se tarde en diagnosticar y empezar a tratarla. Cuanto se diagnostique y se comiencen a implementar las pautas de tratamiento, mejor evolución tendrá.
    • Padecer o no otras enfermedades. Que pueden ser comórbidas (fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, tiroiditis autoinmune, asma bronquial, reflujo esofágico, colon irritable, esteatosis hepática, trastorno mixto ansioso-depresivo, ataques de pánico y los trastornos obsesivo-compulsivos). También pueden darse otras enfermedades no consideradas comórbidas y que agraven la calidad de vida del paciente con SQM.
    • La aceptación o no de la enfermedad y sus consecuencias por parte del paciente.
    • La información que el paciente tenga de la enfermedad debe ser clara y veraz.
    • La capacidad de adherencia a las pautas para disminuir los síntomas (uso de mascarilla, evitación de los agentes desencadenantes, cambio de hábitos alimentarios y de vida…)
    • El apoyo familiar y social.

Todos estos factores van a influir en la mayor o menor gravedad de los síntomas y de la calidad de vida de la persona con sensibilidad química múltiple.

¿Cuáles son los síntomas de la sensibilidad química múltiple? En este artículo te explicamos cuáles son los síntomas de la sensibilidad química múltiple.

Los síntomas son múltiples, pueden ser muy diversos en cada paciente, con distinto grado de manifestación, que dependerá del agente desencadenante al que se exponga y de la cantidad y tiempo de exposición al mismo.

Pueden afectarse diferentes sistemas y órganos: el sistema nervioso central y periférico, órganos sensoriales, aparato respiratorio, el sistema cardiovascular, endocrino y musculoesquelético, el aparato gastrointestinal, el aparato reproductor, la vejiga y la piel.

Aunque los síntomas pueden ser muy numerosos, no se dan siempre todos en la misma persona ni en el mismo momento y aparecerán cuando la persona esté expuesta a un agente causante.

Estos son los síntomas de la sensibilidad química múltiple:
    • Tropezar o arrastrar los pies
    • Convulsiones
    • Falta de equilibrio
    • Fatiga
    • Visión doble y problemas para enfocar la vista
    • Parestesias
    • Espasmos musculares y entumecimiento
    • Desmayo
    • Sensación de sueño incontrolable
    • Infecciones en los senos nasales
    • Presión en la cabeza, en la cara o en el cuero cabelludo
    • Cefalea
    • Aturdimiento
    • Tinnitus
    • Problemas gastrointestinales
    • Problemas respiratorios (tos, goteo nasal, asma, etc…)
    • Irritación o escozor de ojos
    • Susceptibilidad a desarrollar infecciones
    • Irritación de garganta y ronquera
    • Palpitaciones
    • Dolor muscular y articular
    • Rigidez general
    • Calambres
    • Alteraciones del sueño.
    • Alteraciones cognitivas (problemas de memoria, concentración, etc…)
    • Náuseas
    • Irritación o enrojecimiento de la piel
    • Fiebre
    • Mareos
    • Depresión y ansiedad.
    • Pérdidas de consciencia
    • Debilidad
    • Irritabilidad
    • Temblores en las manos
    • Problemas en el habla
    • Crisis de ausencia
    • Desregulación de la temperatura corporal

¿Cuáles son las causas de la sensibilidad química múltiple? Actualmente no se conoce el origen exacto de la enfermedad. Distintos autores señalan posibles causas. Para responder a la pregunta ¿Cuáles son las causas de la sensibilidad química múltiple? es imprescindible que haya una importante inversión en investigación, ya que saber con certeza el origen, ayudaría a prevenirla y a conseguir un tratamiento adecuado.

Existe una estrecha relación bidireccional entre tres grandes sistemas encargados de mantener la homeostasis orgánica:

    • Sistema nervioso central
    • Sistema inmunológico
    • Sistema endocrinológico

Probablemente los tres sistemas participen en la respuesta toxicológica que se observa en el desarrollo de la SQM, mediante alteraciones en los mecanismos de interregulación.

Las distintas hipótesis que intentan explicar cuáles son las causas de la sensibilidad química múltiple son:

    • Hipótesis química:
      • Se produce una sensibilización asociada a niveles de plaguicidas y disolventes hidrocarburos clorados en la sangre, que podrían provocar un efecto disruptor endocrino.
    • Hipótesis neurológica y alteraciones cognitivas:
      • Relaciona el efecto de las sustancias químicas en el sistema nervioso central con sensibilización del sistema límbico, que se observa con alteraciones en el electroencefalograma y en la tensión arterial. La respuesta individual específica, más que el tipo de los tóxicos ambientales, puede determinar cambios en la función del sistema nervioso central autónomo y periférico.
    • Hipótesis de sobreproducción de óxido nítrico (NO):
      • El estrés oxidativo es uno de los principales mecanismos de acción tóxica de muchos xenobióticos ambientales y/o alimentarios, que actúan a nivel neurológico, endocrino y/o inmunológico, como es el caso por ejemplo de algunos plaguicidas, como los organofosforados y los carbamatos.
    • Hipótesis sobre el estado redox en las mitocondrias:
      • En el 2010, se publicó un estudio cuyos objetivos fueron investigar si existían marcadores metabólicos, inmunológicos o genéticos en la SQM. Se observaron alteraciones en los eritrocitos y plasma:
      • Alteración en el estado redox con inhibición de la expresión génica y de la actividad de enzimas antioxidantes.

 

    • Aceleración de la peroxidación lipídica y el consiguiente descenso de la concentración de ácidos grasos insaturados en membranas de eritrocitos.
    • Aumento en la síntesis de óxido nítrico (NO) y un descenso de glutatión (reducido y oxidado).
    • Aumento de la concentración plasmática de citoquinas pro-inflamatorias (INFgamma, IL-8, IL-10, etc.).

¿Es la sensibilidad química múltiple una enfermedad profesional? La respuesta a esta pregunta es “depende”.

La Ley General de la Seguridad Social define la enfermedad profesional en los siguientes términos: “Se entenderá por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta Ley, y que esté provocada por la acción de los elementos y sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional”.

Para saber si la sensibilidad química múltiple es una enfermedad profesional, como con cualquier otra enfermedad, hay que considerar:
  • El factor causante de la enfermedad con pruebas fehacientes de que la enfermedad se ha desarrollado por ese agente causal concreto. En el caso de la sensibilidad química múltiple es difícil atribuir su desarrollo a un agente concreto.
  • La profesión.
  • El historial médico de la persona afectada.

Por ello no se puede generalizar, sino que hay que estudiar cada caso concreto de forma individualizada. Es difícil concretar en pocas líneas un aspecto tan complejo, pero en general podemos decir que depende de si la sensibilidad química múltiple viene causada o no por una determinada actividad laboral y, además, si es fácil probarlo o si está incluida dicha contingencia en el listado de Enfermedades Profesionales, aunque en este listado no se describe las enfermedades, solo los agentes y elementos que las provocan.

Por otro lado, si la enfermedad no está incluida en el listado de enfermedades profesionales y está claro que se ha desencadenado por un agente concreto en el ámbito laboral, puede considerarse como “accidente de trabajo”, aunque no sea un accidente de trabajo propiamente dicho y el tratamiento por contingencias profesionales sería el mismo que para una enfermedad profesional.

¿Qué productos puedo usar si padezco sensibilidad química múltiple? Es importante que sepas qué productos puedes usar si padeces sensibilidad química múltiple ya que la pauta más importante para reducir los síntomas es la evitación de los posibles químicos desencadenantes. Muchos de ellos se usan a diario en la limpieza de la casa y el aseo personal.

Los que más síntomas causan son aquellos que llevan fragancias, aunque no son los únicos. También es importante a rasgos generales:

  • Alejarte del olor a tabaco, ambientadores, incienso, objetos perfumados, chuches (caramelos, chicles…)
  • Evitar la exposición a la contaminación atmosférica, hidrográfica, electromagnética, mobiliario, tintas y papel de libros.
  • Utilizar tejidos naturales como el algodón y consumir alimentos ecológicos.
¿Qué productos puedo usar si padezco sensibilidad química múltiple?
Para el aseo personal:
    • Para la ducha, pelo, cepillado de dientes y desodorización (se puede mezclar con limón, si se suda mucho).
    • Líneas sin perfume de distintas marcas como Urtekram, Jasön, Corpore sano o Jabones Beltrán. Para el champú, desodorante y jabón de manos.
    • Pasta dentífrica salina de Weleda.
    • Antiséptico bucal: Soria Natural (propóleo en gotas).
    • Crema corporal y facial: Mon Deconatur (manteca de karité 100 %) y Sotya (aceite de onagra de 1ª presión en frío).

Es importante tener en cuenta que, aunque, estos productos son los que suelen tolerar la mayoría de afectados por SQM, puede haber personas que no toleren alguno de los componentes de su formulación.

Para la limpieza de la casa:
    • Productos caseros. Se aplican solos o combinados entre ellos, con o sin agua. Son: Aceite de oliva, alcohol de quemar, bicarbonato sódico, bórax, carbonato sódico, limón y vinagre de manzana.
    • Productos comerciales. Son líneas sin perfume de distintas marcas como: Jabones Beltrán (línea Vital), Solyeco (línea Copan) y Ulrich Natürlich.

Es importante tener en cuenta que, aunque, estos productos son los que suelen tolerar la mayoría de afectados por SQM, puede haber personas que no toleren el vinagre (puede limpiar con él otra persona, siempre y cuando para eliminar su olor aclare bien aquello sobre lo que lo haya aplicado), el aceite de coco y palma (que lleva algún producto comercial).

Para lavar la ropa:
    • Si la ropa sigue oliendo tras el lavado, una opción es lavarla con un poco de vinagre en la lavadora.

Este artículo es un resumen de la información que María José Moya Villén (Mi estrella de mar) tiene publicada en su web. Puedes consultar más detalles en:

https://www.sensibilidadquimicamultiple.org/2008/08/productos-y-utensilios-de-limpieza.html

https://www.sensibilidadquimicamultiple.org/2009/12/guia-protocolo-para-ver-alguien-con.html

¿Qué tratamientos existen para la sensibilidad química múltiple? Una vez que el diagnóstico está hecho, surge la pregunta ¿Qué tratamientos existen para la sensibilidad química múltiple?

Lo primero que debes saber es que actualmente no existe un tratamiento que cure la sensibilidad química múltiple. No existe ningún fármaco aprobado ni hay un protocolo de tratamiento estandarizado.

Entonces, ¿qué tratamientos se utilizan para la sensibilidad química múltiple?

Puesto que como hemos indicado con anterioridad, no existe un tratamiento curativo, el objetivo se centra en paliar los síntomas de la enfermedad. Por desgracia una persona con sensibilidad química múltiple puede desarrollar más de 100 síntomas diferentes, ya que afecta a los sistemas de homeostasis del organismo.

Además, es importante destacar que, a pesar de que hay características comunes, cada persona con SQM va a desarrollar distintos síntomas y distintas enfermedades comórbidas.

Por todo ello, el tratamiento es complejo. La forma más adecuada de tratarla es mediante un enfoque multidisciplinar y personalizado.

Tendría que realizarse por un especialista en la enfermedad que valoraría en cada caso individual qué pautas prescribir y que realizaría un seguimiento regular de la persona afectada, estableciendo una alianza terapéutica entre médico y paciente, ya que es una enfermedad con síntomas muy variables y que pueden cambiar con rapidez. Se valorarían las siguientes pautas:

    • Evitar la exposición a los agentes desencadenantes.
    • Fármacos
    • Cambios en la dieta
    • Realización de ejercicio adaptado
    • Intervención psicológica
    • Acudir a una asociación de pacientes
Evitar la exposición a los agentes desencadenantes

La mayoría de los especialistas indican evitar cualquier tipo de exposición a los estímulos que el paciente considera que le provocan síntomas. Para ello es útil el uso de mascarillas y purificadores de aire.

Fármacos

Actualmente no existe ningún fármaco aprobado por la Agencia del medicamento para el tratamiento. A pesar de ello, se utilizan varios fármacos con más o menos éxito para disminuir alguno de los síntomas de la enfermedad. El uso de estos fármacos dependerá de la decisión de cada médico.

Cambios en la dieta

El principal objetivo es mejorar los síntomas digestivos como intestino irritable, permeabilidad intestinal, intolerancias alimentarias (principalmente al gluten) o disbiosis (alteración de la microbiota). Además, algunos suplementos alimentarios que aportan nutrientes y antioxidantes se han demostrado eficaces en la disminución del dolor y la fatiga.

Estos síntomas digestivos deben ser tratados por el médico especialista y el cambio de dieta debe ser realizada por un especialista en nutrición, dietética y SQM para evitar estados de desnutrición.

No existe una dieta específica para todos los casos, ya que cada persona puede tener distinta sintomatología y gravedad.

Algunos de los suplementos que se utilizan para el manejo de ciertos síntomas incluyen:  coenzima Q-10, vitamina B1, hierro, calcio y vitamina D.

Realización de ejercicio adaptado

Se consigue mejorar el estado de ánimo, mejorar la calidad del sueño y la fatiga. Pero es importante tener en cuenta que, si la persona afectada está en un momento de crisis o lleva mucho tiempo con la enfermedad sin un tratamiento adecuado, es posible que el estado de incapacidad en el que se encuentre le impida hacer cualquier tipo de ejercicio. El tratamiento multicisplinar tiene en cuenta esta situación y se prescribirá el ejercicio cuando este pueda llevarse a cabo.

Intervención psicológica

Puesto que es una enfermedad crónica y sin un tratamiento curativo, es importante incluir en el tratamiento multidisciplinar el aprendizaje de técnicas de afrontamiento y gestión de la enfermedad.

Además, la implementación de terapias psicológicas de tercera generación como la practica dirigida de mindfulness ayudan a la disminución de los síntomas.

Acudir a una asociación de pacientes

Las asociaciones tenemos un papel importante en el alivio de los síntomas, ya que una información adecuada, actualizada y veraz puede ayudarte a convertir a la persona afectada en un “paciente experto”, que le ayudará a manejar mejor emocional y físicamente la situación por la que está pasando.

Hablar con personas que están viviendo lo mismo que tú puede ayudarte a entender mejor la enfermedad.

Otros tratamientos

Lo descrito anteriormente se engloba dentro de un tratamiento multidisciplinar. A pesar de ser el tratamiento recomendado por los expertos, resulta muy complicado encontrar un lugar donde se realice de forma adecuada.

Es recomendable rechazar determinadas terapias que no han sido sometidas a estudios relevantes y que habitualmente son presentadas mediante técnicas de publicidad engañosa.