
CONFESQ, coalición estatal a la que pertenece AFIBROM, ha lanzado una iniciativa para impulsar el reconocimiento internacional de la Sensibilidad Química Múltiple (SQM). Se trata de la Declaración de Madrid, un documento respaldado por expertos internacionales en salud ambiental que solicita la incorporación de la SQM en la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE‑11 de la Organización Mundial de la Salud.
Esta declaración representa una oportunidad para avanzar hacia un mayor reconocimiento sanitario y social de una enfermedad que afecta a miles de personas y que, sin embargo, continúa enfrentando importantes barreras en el acceso a diagnóstico y atención especializada.
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¿Qué es la Declaración de Madrid?
La Declaración de Madrid es un documento consensuado por especialistas internacionales en salud ambiental, medicina y ciencias relacionadas con el impacto de los contaminantes químicos en la salud humana. Su objetivo principal es solicitar formalmente la inclusión de la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) como una entidad clínica diferenciada dentro de la CIE-11, el sistema de clasificación médica utilizado a nivel mundial.
La CIE es la herramienta que utilizan los sistemas sanitarios para identificar y codificar enfermedades. Cuando una condición cuenta con un código diagnóstico reconocido por la OMS, se facilita su diagnóstico, su registro en los sistemas de salud y el desarrollo de políticas sanitarias específicas.
Por ello, la incorporación de la SQM en la CIE-11 supondría un avance significativo para las personas afectadas, ya que permitiría mejorar la comprensión médica de la enfermedad y favorecer la creación de protocolos clínicos adecuados.
¿Por qué es importante reconocer la SQM en la CIE-11?
Actualmente, miles de personas que conviven con Sensibilidad Química Múltiple se encuentran en una situación de vulnerabilidad sanitaria. La ausencia de un código diagnóstico específico en la clasificación internacional genera múltiples dificultades tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios.
Entre las principales consecuencias de esta falta de reconocimiento se encuentran:
- Retrasos diagnósticos, debido a la falta de criterios clínicos homogéneos.
- Desigualdades en la atención sanitaria, ya que el abordaje depende en gran medida del conocimiento o experiencia de cada profesional.
- Dificultades para acceder a tratamientos, prestaciones o adaptaciones, especialmente en ámbitos laborales y sociales.
- Falta de formación específica en muchos profesionales sanitarios.
Esta situación provoca que muchas personas con SQM tengan que recorrer largos itinerarios médicos antes de recibir una atención adecuada, lo que agrava el impacto físico, psicológico y social de la enfermedad.
Reconocer la SQM en la Clasificación Internacional de Enfermedades permitiría avanzar hacia un sistema sanitario más justo y adaptado a las necesidades reales de los pacientes.
¿Qué solicita la Declaración de Madrid?
La Declaración de Madrid plantea una serie de demandas concretas dirigidas a la comunidad científica, a las instituciones sanitarias y a los organismos internacionales responsables de la clasificación de enfermedades.
Entre las principales solicitudes del documento destacan:
- La incorporación de la SQM como entidad clínica diferenciada
Se solicita que la Sensibilidad Química Múltiple sea reconocida dentro de la CIE-11 con un código diagnóstico específico, lo que permitiría identificar la enfermedad de manera clara en los sistemas sanitarios. - Una definición clínica basada en la evidencia científica
La declaración reclama que el reconocimiento de la SQM se base en criterios clínicos y científicos sólidos, evitando interpretaciones reduccionistas o estigmatizantes que puedan dificultar su comprensión. - La armonización diagnóstica a nivel internacional
La inclusión en la CIE-11 facilitaría que los sistemas sanitarios de distintos países utilicen criterios similares para identificar la enfermedad, favoreciendo una mayor coherencia en el diagnóstico y el tratamiento. - Impulsar la investigación y las políticas de prevención ambiental
Contar con una clasificación oficial también permitiría mejorar los registros epidemiológicos, impulsar nuevas líneas de investigación y desarrollar políticas públicas orientadas a reducir la exposición a sustancias químicas potencialmente dañinas. - Reconocer el impacto real de la enfermedad
La declaración subraya la necesidad de reconocer el impacto funcional, social y sanitario que la SQM tiene en millones de personas en todo el mundo, muchas de las cuales ven gravemente limitada su calidad de vida.
Una iniciativa para visibilizar la SQM
La Sensibilidad Química Múltiple es una condición compleja que se caracteriza por reacciones adversas a niveles muy bajos de exposición a sustancias químicas presentes en productos cotidianos, como perfumes, detergentes, pesticidas o contaminantes ambientales.
Estas reacciones pueden generar síntomas neurológicos, respiratorios, dermatológicos o gastrointestinales, entre otros, lo que dificulta la vida diaria de quienes conviven con la enfermedad.
Desde asociaciones de pacientes como AFIBROM, y a través del trabajo conjunto en CONFESQ, se continúa impulsando la visibilización de esta realidad y la defensa de los derechos de las personas afectadas.
Cómo apoyar la Declaración de Madrid
La Declaración de Madrid está abierta a la adhesión de profesionales sanitarios, investigadores, asociaciones, instituciones y ciudadanía comprometida con la salud ambiental y los derechos de los pacientes.
Firmar esta declaración es una forma de apoyar el reconocimiento de la Sensibilidad Química Múltiple y contribuir a que las instituciones internacionales avancen hacia una clasificación más inclusiva y basada en la evidencia científica.
Si deseas conocer el documento completo o sumarte a esta iniciativa, puedes consultar las versiones oficiales:
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English Version: Madrid Declaration
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Versión en español: Declaración de Madrid
El reconocimiento de la SQM en la CIE-11 supondría un paso fundamental para mejorar la atención sanitaria, impulsar la investigación y garantizar el derecho a la salud de las personas que conviven con esta enfermedad. La participación y el apoyo social son clave para lograrlo.




