22 de mayo de 2026

Jornada de Autocuidado y Bienestar 12M: un espacio para parar, respirar y escucharse

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El pasado 12 de mayo, con motivo del Día Mundial de la Fibromialgia, desde AFIBROM celebramos una Jornada de Autocuidado y Bienestar online pensada para acompañar a las personas con fibromialgia, síndrome de fatiga crónica/EM, sensibilidad química múltiple y dolor crónico.

La jornada nació con una idea clara: recordar que el autocuidado no es un lujo, sino una necesidad. Un espacio accesible, adaptado y respetuoso con los límites de cada persona, donde compartir herramientas prácticas para cuidar el cuerpo y la mente desde la suavidad y la escucha.

A lo largo de la mañana, las personas participantes pudieron disfrutar de tres propuestas diferentes, pero conectadas entre sí por una misma filosofía: aprender a relacionarnos con nuestro cuerpo desde el respeto y no desde la exigencia.


Clase de chi kung adaptado con Juan Villazala

El primer bloque de la jornada estuvo dedicado al chi kung médico, una práctica basada en movimientos suaves, respiración consciente y atención corporal. Durante la sesión, Juan Villazala explicó cómo este tipo de ejercicios pueden ayudar a mejorar la percepción corporal, reducir tensiones y favorecer un estado de mayor relajación y conciencia del cuerpo.

Uno de los mensajes centrales de la práctica fue la importancia de escuchar el cuerpo y adaptar cada movimiento a las posibilidades de cada persona:

“No se trata de hacerlo todo, se trata de hacerlo de forma segura, respetuosa y consciente”.

La sesión incluyó ejercicios suaves de movilidad, respiración, relajación y atención plena, recordando constantemente que el objetivo no era forzar ni rendir, sino conectar con el cuerpo desde un lugar más amable. También se abordó cómo el dolor suele generar tensión y rigidez, y cómo prácticas suaves pueden ayudar a rebajar esa sensación de alerta constante.


El autocuidado en dolor crónico, con Raquel Torres

La segunda parte de la jornada contó con la participación de Raquel Torres, enfermera especialista y psicóloga, quien ofreció una charla centrada en el autocuidado en personas con dolor crónico.

Durante su intervención, explicó que el dolor crónico es una experiencia multidimensional, donde no solo interviene el componente físico, sino también factores emocionales y sociales. La charla puso el foco en la necesidad de avanzar hacia un modelo biopsicosocial del dolor, donde la persona deje de ocupar un papel pasivo y pueda convertirse en agente activo de su bienestar.

Raquel insistió en una idea especialmente importante: el autocuidado no se puede imponer desde fuera ni reducirse a frases vacías como “tienes que cuidarte más”. El autocuidado necesita adaptación, realismo y herramientas concretas que cada persona pueda integrar poco a poco en su vida cotidiana.

También habló sobre motivación, hábitos y aprendizaje, recordando que el autocuidado es una habilidad que puede entrenarse y desarrollarse con el tiempo.

https://youtu.be/UHHphg-x_kA

Clase de yoga terapéutico adaptado con Orfilia Seijas

La jornada se cerró con una clase de yoga terapéutico adaptado guiada por Orfilia Seijas, profesora de esta actividad en AFIBROM. La sesión estuvo planteada como una práctica sencilla, suave y fácil de seguir, pensada para trabajar la respiración, la movilidad articular, la conciencia corporal y la relajación.

Orfilia recordó que moverse sigue siendo importante incluso cuando hay dolor o fatiga, pero siempre desde la adaptación: cada persona puede realizar movimientos más pequeños o más amplios según su energía, sus síntomas y su momento concreto.

La práctica puso el foco en una idea esencial: no se trata de exigir al cuerpo, sino de acompañarlo. El yoga adaptado permite movilizar, estirar, activar suavemente la musculatura y conectar con el cuerpo desde una atención relajada y consciente.

Un autocuidado realista y adaptado

A lo largo de toda la jornada insistimos en algo fundamental: cuidarse no siempre significa hacer más. A veces, cuidarse también es descansar, parar antes de llegar al límite, adaptar una actividad o permitirse cancelar un plan.

En AFIBROM trabajamos precisamente desde esa mirada: ofrecer espacios adaptados, comprensivos y accesibles donde cada persona pueda encontrar herramientas útiles para su realidad concreta, sin exigencias y sin culpa.

Además, durante la jornada compartimos la campaña de sensibilización #MiSillaVacia12M, una iniciativa que busca visibilizar todas esas ausencias invisibles que provoca el dolor crónico en la vida cotidiana.


Gracias por acompañarnos

Desde AFIBROM queremos agradecer a todas las personas que participaron en esta jornada, así como a Juan Villazala, Raquel Torres y todas las personas que hacen posible seguir creando espacios de cuidado, acompañamiento y comunidad.

Porque el autocuidado también es sentirse comprendida. Y porque cuidarse es mucho más fácil cuando no se hace en soledad.

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